Como cualquier otro metal, el latón y el oro también tienden a empañarse y opacarse con el tiempo. Sin embargo, se pueden limpiar y pulir fácilmente para que brillen y luzcan como nuevos utilizando el limpiador y pulidor de metales correcto. Esta tarea no es complicada y puedes lograrlo con productos que tienes en casa.
Antes de empezar a limpiar artículos de metal, debes averiguar si los artículos son de oro puro y latón, o de una mezcla de otros metales. Una forma fácil de averiguarlo es con un imán. Si este se adhiere a la superficie, significa que hay otros metales, ya que los imanes no se sienten atraídos por el latón sólido y el oro. Si los artículos son chapados, puedes limpiarlos con agua caliente y jabón. Sin embargo, pulir o frotar demasiado con el limpiador de metal eliminará su chapado y puede hacer que pierdan brillo. Por lo tanto, hazlo con precaución.
Qué necesitas:
Limpiador de metal (opcional)
Pulidor de metal (opcional)
Agua tibia con jabón y un trapo
Un cepillo de dientes viejo / Cepillo de limpieza que llegue a las grietas
Un paño limpio para secar
WD-40 Producto Multi-uso
- Limpia la lámpara de metal
Pon un poco de agua caliente en un tazón, añade jabón líquido y mezcla bien para obtener una solución fina. Toma un trapo para limpiar y frota bien todas las superficies. También puedes usar un cepillo de dientes viejo para limpiar las grietas de la lámpara. Si hay manchas difíciles o suciedad, puedes utilizar un producto de limpieza de metal.
Muchas lámparas de metal vienen con un acabado barnizado, por lo cual no deben limpiarse con agua caliente y jabón. Si están muy empañadas, es necesario utilizar un barniz o removedor de pintura para eliminar primero la capa (si no estás seguro, mejor sigue los consejos de los fabricantes).